martes, 31 de mayo de 2011

sobre el libro de la buena suerte




La Buena Suerte” es uno de esos libros que vienen con un profundo mensaje, profundo, pero tan simple y obvio, que parece mentira que al leerlo te quedes pensativo en plan “vaya, vaya, así que esto es la Buena Suerte, pero si ya lo se!“. Bueno, en realidad aunque la idea sea clara y simple, es mérito de los autores haber sabido exponerla de esa forma, sino, evidentemente, no habría tenido el éxito que tiene.
¿Porque es un libro coaching? Porque trata del poder de cada uno de nosotros de labrarnos nuestro destino y sobretodo, crear las circunstancias para que lo que deseemos que ocurra, ocurra realmente. El libro nos comenta, a modo de fábula, varias reglas de la Buena Suerte que todos debemos conocer, si queremos tenerla para siempre.
  • La primera regla establece que la suerte no dura demasiado tiempo porque no depende de uno, mientras que la Buena Suerte la crea uno mismo, por lo que dura siempre. Hay un dato muy revelador sobre varias personas a las que les había tocado la lotería y a las que, diez años después, volvían a visitar. Pues bien, el 90% de los premiados estaba arruinado, o peor que antes o igual que al principio; y, además, peleado con todas sus familias.
  • La segunda regla de la Buena Suerte dice que muchos son los que quieren tener buena suerte, pero pocos los que decidimos ir a por ella, con lo cual, poco vamos a obtener. Si quieres algo, no esperes que la Ley de la Atracción te lo deje encima de la mesa, preparate para ir a buscarlo.
  • La tercera regla sostiene que si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque las circunstancias (tus circunstancias) son las de siempre. Para que la buena suerte llegue es conveniente crear nuevas circunstancias. Haz algo distinto, cambia tu realidad, y cambiaran tus resultados.
  • La cuarta regla afirma que preparar las circunstancias para la buena suerte no significa buscar sólo el beneficio propio, sino que crear circunstancias para que otros ganen también atrae la buena suerte, comparte y saldrás ganando mas que si lo te lo guardas todo para ti.
  • La quinta regla nos dice que si se deja para mañana la preparación de las circunstancias, la buena suerte quizá nunca llegue. Lo que quieras hacer, hazlo ahora mismo!
  • La sexta regla enseña lo siguiente: “Aun bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la buena suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias, pero imprescindibles”. Hay que mimar el detalle. Muchos de los grandes descubrimientos han llegado por pequeñísimos detalles que pasaban inadvertidos a muchas personas.
  • La séptima regla señala que, a los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo, mientras que, a quienes se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.
  • Regla número ocho: nadie puede vender suerte. La buena suerte no se vende. Hay que desconfiar de los vendedores de suerte. Todos tenemos tantas ganas de hacer realidad nuestros anhelos que siempre hay un tipo listo que te ve con tantas ganas de lograr tu sueño que te lo pone en tus manos. Ante eso, uno ha de tener fe y ha de perseverar en su sueño.
  • La novena regla mantiene que, cuando ya se han creado todas las circunstancias, hay que tener paciencia y no abandonar. Es decir, para que la buena suerte llegue, confía, porque tarde o temprano llegara.
  • Y la décima y última regla afirma que crear buena suerte es p

    reparar las circunstancias a la oportunidad. Ahora bien, la oportunidad no es cuestión de suerte o de azar, sino que la oportunidad siempre está ahí. Así que ponte a trabajar, porque siempre hay una oportunidad de atraer la suerte hacia nosotros, solo es cuestión de abonar el terreno y nacerá allá donde menos lo esperemos!

sobre el libro de la buena suerte

TÚ ERES LA CAUSA DE TU BUENA SUERTE. D. FernandoTrías de Bes. EL ...

martes, 12 de abril de 2011

torres de Arneiro


El gobierno de Franco compró dos estaciones Sonne Consol para el Ejército del Aire, estas facilitaban el posicionamiento y seguimiento de barcos y aviones en el Atlántico y Cantábrico. En España se instalaron la primera que en Lugo y otra en Guillena Sevilla. Se trataba de una tecnología que los alemanes habían desarrollado con el nombre de Sonne-Consol Beacon.
Durante la Segunda Guerra Mundial la base sufrió averías y a los alemanes les fue imposible hacer llegar las piezas de recambio para subsanarlas; no obstante, los británicos suministraron dichas piezas, mostrando así un claro ejemplo de que estas antenas eran empleadas por ambos bandoscita requerida[cita requerida].
Otro punto este también muy importante, es que las emisoras de esta estación eran de fabricación alemana y los ingleses no tenían ni los esquemas ni las piezas para repararlas, otro punto no menos importante era que los alemanes no tenían ningún problema para traer cualquier pieza para la estación ya que disponían del aeródromo de Rozas a unos 12 kilómetros que podía atender de sobra las necesidades del radiofaro.
Las instalaciones dependían del Ejército del Aire de España hasta 1962, año en el que fueron transferidas a Aviación Civil, prestando servicio de control de navegación aérea hasta 1971. En 1980 las antenas fueron apagadas definitivamente, quedando fuera de servicio.
En la actualidad la base se encuentra totalmente arruinada, la torre norte fue derribada por efecto del viento durante el invierno de 2006.Las otras dos de las tres torres que formaban el complejo y se mantenían en pie fueron derribadas el 24 de enero de 2009, por un temporal con fuertes vientos;[1] durante este temporal también fueron derribados grandes pinos que cayeron sobre algunos de los barracones de la estación central.
La situación de abandono que tenían estas instalaciones no fue impedimento para que grupos de radioaficionados, sirviéndose de generadores eléctricos aplicados a equipos de transmisión, se conectasen a las antenas, habiéndolas hecho funcionar, por ejemplo, en la primavera de 1997, en la que se consiguió que una serie de mensajes llegasen a toda Europa, Estados Unidos, África, Asia e incluso hasta Nueva Zelanda, a 17.000 kilómetros de distancia
En los aledaños de la antena central solo quedan en estado de ruina también otros edificios, como el que albergaba los equipos de transmisión, un barracón dedicado a cocina, duchas y dormitorio, la sala de oficiales, un aljibe y un garaje, en el cual se ubicaban los generadores diésel de fabricación sueca. Una inscripción grabada en la base de uno de ellos con el logotipo del Ejército del Aire informa que las dependencias fueron ampliadas en 1947. Las torres han caído estos últimos días por la fuerza del aire

martes, 29 de marzo de 2011

AS VACAS OU AS EXCUSAS DA NOSA VIDA







 Algunas de las vacas más comunes

Las vacas vienen en varias categorías. A continuación quiero compartir algunas de las vacas más comunes que he encontrado. No las escribo aquí para que las adoptes, sino para que identifiques las tuyas y te deshagas de ellas.

Vacas “justificadoras de la mediocridad”:


Yo estoy bien... Hay otros en peores circunstancias.

Odio mi trabajo, pero hay que dar gracias que por lo menos lo tengo.

No tendré el mejor matrimonio del mundo, pero por lo menos no estamos peleando todos los días.

No tendremos mucho, pero al menos no nos falta la comida.

Apenas pasé el curso, pero por lo menos no lo perdí. Quizás es hora de aceptar que no soy tan inteligente como los demás.

Las vacas de “la culpa no es mía”:


Para la poca educación que tuve no me ha ido tan mal. Lástima que mis padres no hubiesen tenido más visión.

Si mis padres no se hubiesen divorciado, quizás me hubiese ido mejor.

Así era mi madre, lo mío es genético.

Mi problema es que mi esposo no me apoya.

Mi problema es que mi esposa es muy negativa.

Es que en este país no hay apoyo para el empresario.

Yo tengo buenas intenciones pero con esta economía pues... ni modos.

Lo que sucede es que no tuve profesores que me motivaran a salir adelante.

Las vacas de las falsas creencias:


Como mi papá era alcohólico, con seguridad para allá voy yo.

Pues yo no he querido tener mucho dinero porque el dinero corrompe.

Entre más tiene uno, más esclavo es de lo que tiene.

Los ricos son infelices y entre más tienen, menos contentos están con lo que tienen.

Las vacas que buscan excusar lo inexcusable:


Es que no me queda ni un minuto libre.

Quisiera leer más, pero no tengo tiempo.

Lo que pasa es que a las mujeres nos toca el doble de difícil que a los hombres.

Es que no quiero empezar hasta no estar absolutamente seguro.

Es que no quiero empezar hasta que no sepa cómo hacerlo perfectamente.

Las vacas de la impotencia:


Lo que sucede es que yo nunca he sido bueno para eso.

Es que el éxito no es para todo el mundo.

Lamentablemente lo mío es genético. No hay nada que yo pueda hacer.

Lo que uno no aprende de pequeño es muy difícil quererlo aprender de grande.

Mi problema es que soy muy tímida. Creo que esto es de familia ya que mi madre también era así.

Las vacas filosofales:


No he actuado, porque yo soy de los que cree que si vamos a hacer algo, o lo hacemos bien o no lo hacemos... y en este momento no creo poderlo hacer tan bien como quisiera.

Si Dios quiere que triunfe, Él me mostrará el camino. Hay que esperar con paciencia.

¿Qué se puede hacer? Unos nacieron con buena estrella y otros nacimos estrellados.

Las vacas del autoengaño:


El día en que decida que quiero dejar de fumar, lo dejo sin ningún problema. Lo que pasa es que no he querido.

No es que a mí me guste dejar todo para el último minuto, lo que sucede es que yo trabajo mejor bajo presión.

Lo importante no es ganar sino haber tomado parte en el juego. (¡Que vaca!)